Navidad es la época por esencia de cocinar galletas. En ningún otro momento del año es tan ad-hoc prepararlas. Son el mejor regalo del mundo (cuando son ricas) y hay una cierta terapia reconfortante asociada a prepararlas por estos días festivos.
¿Mucho colors quizás?
Quizás.
Pero filo. Esta semana va a ser la semana de las galletas navideñas en el blog. Y durante ella subiré 5 fenomenales recetas de galletas.
La receta de hoy es la más fome de todas, pero la más fácil. Y en Diciembre toda facilidad es agradecida. Son Galletas de Azúcar Glaseadas. Simplemente galletitas de mantequilla decoradas festivamente. Son fomes, digo, porque no tienen especies ni ese gustito navideño. Pero son terrible de ricas. En verdad que sí.
Además, es la mejor receta de galletas de azúcar que encontrarán jamás. Es un hecho cierto e innegable. La masa es sencillísima de preparar, es un agrado para trabajar con, no necesita refrigeración entre medio, y las galletas son ricas, con un confortante gusto a vainilla y a “amor por las cosas simples de la vida” (sí, es un sabor), y de rica textura. Cuando no están glaseadas quedan crocantes, pero delicadas (¡bajo ningún estándar duras!), y cuando se glasean quedan un poco más húmedas. Es de hecho la mejor, más cómoda, más rápida y más rica receta de galletas de mantequilla que jamás he probado.





