lunes, 16 de diciembre de 2013

Semana de Galletas Navideñas: Galletas de Azúcar Glaseadas

Navidad es la época por esencia de cocinar galletas. En ningún otro momento del año es tan ad-hoc prepararlas. Son el mejor regalo del mundo (cuando son ricas) y hay una cierta terapia reconfortante asociada a prepararlas por estos días festivos.

¿Mucho colors quizás?

Quizás.

Pero filo. Esta semana va a ser la semana de las galletas navideñas en el blog. Y durante ella subiré 5 fenomenales recetas de galletas. 


La receta de hoy es la más fome de todas, pero la más fácil. Y en Diciembre toda facilidad es agradecida. Son Galletas de Azúcar Glaseadas. Simplemente galletitas de mantequilla decoradas festivamente.  Son fomes, digo, porque no tienen especies ni ese gustito navideño. Pero son terrible de ricas. En verdad que sí.

Además, es la mejor receta de galletas de azúcar que encontrarán jamás. Es un hecho cierto e innegable. La masa es sencillísima de preparar, es un agrado para trabajar con, no necesita refrigeración entre medio, y las galletas son ricas, con un confortante gusto  a vainilla  y a “amor por las cosas simples de la vida” (sí, es un sabor), y de rica textura. Cuando no están glaseadas quedan crocantes, pero delicadas (¡bajo ningún estándar duras!), y cuando se glasean quedan un poco más húmedas. Es de hecho la mejor, más cómoda, más rápida y más rica receta de galletas de mantequilla que jamás he probado. 




La masa parte con mantequilla fría (del refri, no del freezer). El hecho de que esté fría es fundamental porque eso implica que la masa quede relativamente firme una vez terminada, y no requiera refrigeración extra, como sí lo hacen la mayoría de las recetas de galletas para cortar con moldes.  Eso se mezcla con azúcar, vainilla, huevos. Luego, harina y polvos de hornear, y voilá. La masa está Liz Taylor. Queda un poco migajosa, pero para ello, sólo se hace presión con las manos (sin amasar) y listo. Llegar y estirar.




Ahora bien, lo que yo hago es tomar un pedazo de masa y guardo el resto en el refrigerador mientras la estiro y corto. Luego, corto las galletas y las pongo en una bandeja con papel mantequilla y las meto al freezer. Las dejo ahí mientras precaliento el horno o bien, las dejo ahí por semanas y semanas, hasta que llegue la instancia que amerite hornearlas. En realidad, pueden omitir todas estas prevenciones mías. Lo hago exclusivamente para asegurarme de que las galletas mantengan su forma lo más posible (y lo hacen).



Yo y los moldes de galletas tenemos una relación de amor. Me encantan los moldes de galletas bizarros. Aunque también aprecio los clásicos. La última vez que estuve en París compré un molde de Torre Eiffel. Es lo más.

Uno de mis favoritos son los de pinitos pequeños. Las cosas pequeñas son siempre tan enternecedoras, y estos dos moldes alimentan mi espíritu.


Acerca de dónde comprar moldes: yo los he coleccionado a través de mi existencia. Cada vez que voy a Cherry o una tienda símil compro algún molde que no tenga, o en CasaIdeas o supermercados. Pero, si no tienen moldes, no hay nada de qué preocuparse, compatriotas. Una copa es una perfecta alternativa para un molde redondo y una galleta redonda resulta en un lienzo idóneo para casi cualquier diseño. Ahora verán.


Las galletas cortadas, entonces, se pueden hornear recién hechas o bien congeladas. Bajo esta última opción aumenta un poco el tiempo de cocción, en unos 5 minutos.

Es importante cuando se hornean galletas hornear juntas las galletas que sean de tamaño similar, para que todas queden igualmente cocidas.


Lo otro importante es que deben quedar apenitaaas doradas. Sólo un poco en los bordes. O bueno, si planean no glasearlas y les gustan las galletas crocantes, pueden hornearlas hasta que se doren un poco más. Pero para una galleta glaseda clásica, deben estar todavía medias paliduchas.


Luego viene la parte más entretenida: glasear y decorar.

El glaseado es totalmente opcional, pero yo adoro glasear galletas y no hay nada en la vida que me resulte más terapéutico. 

Mis técnicas de decoración de galletas son lejos de profesionales. Son muy sencillas. Las he ido perfeccionando a través del tiempo mediante la práctica y la compra compulsiva de elementos ad-hoc.
Explicaré brevemente mis utensilios y forma de glasear las galletas.


La de arriba es mi caja de decoración de galletas. Tiene todos los elementos necesarios para hacerlo. Veamos:
  • Colorantes varios: para partir, están más que bien los típicos colorantes Gourmet que venden en todos los supermercados del país. El problema de éstos es que ciertos colores son difíciles de conseguir y otros derechamente imposibles. Por ejemplo, hacer un morado bonito es casi imposible. Siempre queda o muy azul o medio tirado para café. Hacer café propiamente tal también es re difícil. Y luego, hacer negro, es una misión de hecho imposible. Además, tienen el problema de que son líquidos, de modo de que cada vez que se los echamos al glaseado, lo adelgazan y lo vuelven más líquido (entonces hay que echarle más azúcar, pero el color se diluye, así que de nuevo colorante, y de nuevo más azúcar, bla blá). Entonces, si quieren obtener más colores y teñir su glaseado de forma más sencilla les recomiendo comprar colorantes en gel en las tiendas especializadas (Cherry, Casa Costa). Hay una gama infinita de colores, incluso blanco, si quisieran blanquear su glaseado (porque naturalmente queda un dejo amarillento). Además, como son en gel, no hay problema con el espesor del glaseado. Y son mucho más fuertes. Para teñir un pote de glaseado basta untar la punta de un mondadiente en el gel y luego introducir ésta al glasé.
    Los venden de las marcas Wilton, Ateco y Food Color, en orden decreciente de precios. El primero creo que cuesta alrededor de 2.500 y el último alrededor de 1.700. También venden packs con los colores esenciales. Yo he ido comprando poco a poco algunos. Los que recomiendo especialmente son:
    - Negro. Imposible de lograr sino.
    - Rojo Navidad. Es un color especial de los Ateco (Christmas Red-Rouge Noel). Es mucho más fuerte que las gotitas de los Gourmet, y queda muy festivo.
    - Café. Para lograr café verdadero y no ese color indeterminado que se logra mezclando los Gourmet.
  • Boquillas y adaptadores: esto también es muy opcional. Durante toda mi infancia y temprana juventud decore con bolsitas Ziploc a las que le cortaba la punta. De hecho, hasta el día de hoy lo hago, pero para hacer trazos bien definidos en grandes cantidades de galletas, trabajar con boquilla es más fácil. Yo uso principalmente 2: la número 2 y la número 4. Ambas boquillas redondas. Pueden comprar mangas desechables para usarlas, pero yo sigo usando bolsas Ziploc :D. Los adaptadores son opcionales.
  • Lápices Comestibles: en realidad nunca los uso. Son plumones cuya tinta es comestible y sirven especialmente para dibujar detalles pequeños sobre el glaseado ya seco. Como decía, nunca los uso. Pero me gusta tenerlos jaja. Los venden en tiendas especializadas.
  • Brillos Comestibles: estos sí que son bacanes. Son una suerte de escarcha o polvo perlado que se pincela sobre el glaseado seco y deja las galletas brillantes. Es comestible y kitsch. Las venden en tiendas especializadas, desde 2.500 a 5.000, dependiendo de la marca. 
  • Pincel: justamente para aplicar los brillos comestibles o decoraciones afines es importante tener un pequeño pincel destinado exclusivamente a estos afanes. Hay pinceles específicamente creados para estos fines, pero yo uso uno Artel que compré en el super.
  • Espátula bebé: la espátula bebé sirve para todo, siempre, en cualquier minuto. Para lo que nos convoca sirve para levantar las galletas recién decoradas (para no pasar a llevar el glaseado fresco) o derechamente para esparcir el glaseado sobre las galletas. Cómprese una espátula bebé y utilícela para todo en su vida.
  • Mondadientes: no aparecen en la caja pero son muy útiles, para ayudar a esparcir el glaseado y que llegue a esquinas pequeñitas, para hacer detalles muy finitos y para teñir el glaseado con los colorantes en gel.
  • Mostacillas y azúcar de colores: las mostacillas junto a los gatitos son las cosas más felices de la vida. Yo igual tengo pocas y las más clásicas pero hay una graaaan variedad en tiendas especializadas. Lo que ha sido bien útil han sido esas perlas que aparecen en la foto siguiente, como para hacer de centro de una flor o para simular la estrellita del árbol de navidad. Sweet.


Bien, acerca del proceso de decoración en sí, tengo poco que decir. Cómo indicaba antes, mis habilidades son en extremo amateur y por lo demás, es tan divertido que no tiene demasiado sentido hacer un instructivo preciso.

En general, lo primero que hago es hacerme una idea mental de la forma en que decoraré las galletas. Un bosquejo nada más. Entonces, agrupo las galletas que llevan un mismo color y les decoro todas de una. Primero trazo los bordes (esto lo hago con boquilla) y glaseado bien duro.


Luego, las relleno. Para esto el glaseado debe estar más líquido. Lo pongo en una bolsa Ziploc, corto la punta y relleno. Luego con un palito de mondadientes ayudo a esparcirlo.


Después sigo con los otros colores.


Finalmente los detalles.

En las fotos anteriores y la siguiente se observa como se pueden hacer perfectamente galletas navideñas sin necesidad de un molde navideño. Este Viejo Pascuero hecho en un círculo (cortado con una copa) es genial y facilísimo. La idea la saqué del blog Diamonds for Dessert, y ahí aparece una ilustración de los simples pasos para hacerla.


La paloma de la paz es una de mis favoritas en la vida. Me encanta decorada así, glaseada entera de blanco y con una pequeña ramita.

También aparece acá otra opción para cuando no hay moldes. Una galleta redonda glaseada de blanco. Se espera que se seque y se dibuja un muérdago con glaseado rojo y verde.


Ojo! Hay que dejarlas secar al menos 1 noche antes de meterlas en bolsas o tocarlas mucho. Sólo entonces el glaseado estará seco seco y además la galleta habrá formado un delicioso consorcio con el glaseado.
A la mañana siguiente, listas para regalar (o comer).

Cuando regalo estas galletas que son tan sencillas en sabor, me gusta acompañarlas de alguna galleta más especiada. La que se ve a continuación son Las Real Galletas de Jengibre, cuya receta compartiré en el post siguiente de esta semana de galletas navideñas del blog.


Nos estamos viendo!

Galletas de Azúcar

Adaptado de: Bake at 350. Genialísimo blog de decoración de galletas. Revisar para inspirarse.

3 tazas de harina
2 cditas. polvo de hornear
1 taza de azúcar
250 grs. de mantequilla, fría, cortada en cubos
1 huevo
1 cdita. de esencia de vainilla
1/2 cdita. de esencia de almendras

En un bowl mezclar la harina y el polvo de hornear.
En otro bowl, uno grande, batir la mantequilla y la azúcar hasta que esté cremoso. Agregar el huevo y las esencias. Agregar poco a poco la harina (en tres tiempos) y batir sólo hasta que esté todo combinado. Este paso también se puede hacer con una espátula.

La masa se puede usar inmediatamente, refrigerar o congelar. Si usa de inmediato es posible que esté un poco migajosa, para lo cual bastará con hacer presión con las manos. Se puede refrigerar hasta 2 días y congelar hasta 3 meses. Si se congela, bajar la noche anterior a su uso al refrigerador.

Se estira sobre una superficie enharinada y se cortan figuras con moldes o con un simple vaso o copa. Nuevamente, éstos pueden ser horneados de inmediato, refrigerados o congelados.

Se hornea en un horno precalentado a 180°C por 10-12 minutos (un poco más si congeladas), o hasta que los bordes estén ligeramente dorados.
Se dejan enfriar 5 minutos en la bandeja y luego se pasan a una rejilla.

Glaseado
Esta es la receta que yo uso, que es muy al ojímetro y sin demasiadas formalidades. Hay muchas recetas dando vuelta por la internetssss si quieren algo más preciso.

2 claras de huevo
1/2 kilo de azúcar flor
jugo de 1 limón

Las claras se baten ligeramente (basta hacerlo con un batidor manual), hasta que estén espumosas. Se agrega azúcar flor de a poco, partiendo por 1 taza hasta llegar a la textura deseada, la cual dependerá de si se quiere glasear un contorno o detalle (bien espeso), o bien rellenar con glaseado (en cuyo caso debe ser más líquido).

1 comentario:

  1. Al fin !!! estas si que si, todos los años busco recetas para hacer, estas me tincaron, FACIL Y BONITO. Y despues de haberme deshidratado cocinando mi Panes de navidad (y aún no tengo los necesarios). Ahora despues de ver tu caja para el glaseado de galletas, Mi repisa de condimentos es una alpargata vieja!!! (mi marido la muestra como su mayor chochera JA JA). por ahi te contarè como me quedan!!

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