sábado, 12 de septiembre de 2015

Cheesecake al cuadrado

Hola.

Me fui de nuevo.

Ya ni si quiera me excusaré. Hagamos mejor como que este blog funciona así: con posts cada dos meses y medio.  La razón de eso es sencillamente que yo funciono así: a intervalos esporádicos de decencia.

Pues bien. Yo sé que quizás ya he perdido toda mi credibilidad, si es que en algún momento la tuve. Pero para paliar ese efecto tengo una receta bacán. De las más bacanes de este blog, posiblemente.

Amigos, amigas, chilenos, chilenas: preparaos para Cuadrados de Cheesecake. Son una maravilla.





Cheesecakes hay muchos en el mundo. Hay de muchos tipos, de muchas formas y colores. No quisiera entrar a teorizar sobre el cheesecake porque qué lata, así es que sólo me remitiré a decir que esta receta corresponde a un cheesecake de tipo gringo.

El cheesecake gringo es delicioso. Su principal ingrediente es queso crema de tipo Philadelphia, y es suave, cremoso y denso. No es muy dulce, sino que tiene un dejo de acidez proporcionado por el queso crema. Es realmente rico. Yo tengo una receta bacán para ese tipo de cheesecake, pero es media latosa porque hay que batir por mucho rato y luego hay que hornearlo a baño maría, y luego hay que cruzar los dedos y rezar dos rosarios para evitar que se parta al medio. Finalmente hay que encomendarse a tres santos y hacer cinco ofrendas a Buda para lograr despegarlo del molde ileso. Queda muy rico, claro que sí, pero hay días en los que uno no quiere cocinar con tanta parafernalia.

Este es el cheesecake gringo tradicional (New York Cheesecake). Es delicioso, pero un pequeño parto de preparar.
Para esos días, ésta receta es perfecta. Es la misma idea, solo que despojada de tanta brujería y pasos complicados. Es más rápida y sencilla, y satisface el mismo antojo. En definitiva, en vez de hornearlo en un molde redondo, se hornea en un molde rectangular, y luego se corta en cuadrados. Nada de baños maría, nada de resquemores porque se le hagan grietas, ningún problema para despegarlo. Y, es delicioooooooooso. Cremoso, y ácido, y denso, pero no pesado, y perfecto.

ME ENCANTA LO KITSCH Y NO TENGO PROBLEMA EN ACEPTARLO.
La preparación se divide en dos: primero se prepara una base de galletas y mantequilla, y luego la parte del cheesecake en sí. 

Para la base, yo uso galletas Gran Cereal, de la clásica, pero podrían usar otro tipo de galletas si quisieran. Por ejemplo, podrían usar galletas Oreo si quisieran hacer la base de chocolate. O podrían usar galletas de vino o de las Maravilla si las tienen más a mano. Como quieran. La cosa es moler las galletas y luego agregarle un poco de azúcar y mantequilla derretida. Adicionalmente, yo le agrego una cucharadita de canela molida, porque me encanta la canela, pero es completamente opcional. Todos los ingredientes se mezclan hasta que esté todo húmeo con la mantequilla derretida, y luego eso se presiona en un molde rectangular cubierto en papel aluminio y enmantequillado. Se va al horno 15 minutos, y listo. Base lista.


Para la parte del cheesecake en sí, necesitamos queso crema Philadelphia. El quid del cheesecake gringo. Harto. 3 paquetes de 8 onzas, es decir, 24 onzas, es decir, 680 gramos de queso crema. Eso son más de 6 lucas en queso crema. El cheesecake es una receta cara, como verán - para los estándares de una pobre estudiante al menos. Pero vale los morlacos. 


Acá la clave mayor es que el queso crema esté a temperatura ambiente para poder mezclarlo con facilidad, pues si lo usan directo desde el refri, va a estar muy duro para mezclarlo facilmente. Lo batimos con azúcar hasta que esté bien cremoso, agregamos leche, harina, huevos. Y listo. Se vierte sobre la base y al horno. Se hornea por 40-45 minutos. Sabrán que está listo porque se infla un poco y porque al agitar el molde tiene la consistencia de gelatina, es decir se mueve un poco, pero está cuajado.  

Así sale del horno, un poco inflado. No hay que dorarlo ni nada.
Luego de eso, deben refrigerarlo. Esto es clave para poder cortarlo bien. Ahí se va a desinflar y quedar planito y denso y maravilloso. Una vez frío, se corta. Yo recomiendo recortar los bordes porque esos quedan inevitablemente más secos. Por lo demás, son genial bocadillo para picar. Las porciones pueden ser grandes (como las mías) o más pequeñas (si ustedes fueran seres humanos más moderados). Para cortarlas, hay que ir limpiando el cuchillo tras cada corte, para que sean lo más prolijas posibles. Y yo les hablo de prolijidad así como si yo fuera una persona prolija y ordenada, pero es todo cháchara. Sepanlo.

Cortar los bordes primero. Comerlos. Dicha.

Por último, la salsa. 

Si bien uno puede comer el cheesecake solo, y es majestuoso así, también puede uno ponerle alguna salsa como corona final. Se puede cubrir con salsa de chocolate por ejemplo. O con salsa de caramelo también. O con ambas. O, mi opción preferida, con alguna salsa de berries, para acentuar más el dejo ácido del cheesecake. 

Opción 1: solo.
Opción 2: con alguna salsa.

Acá yo usé una salsa de arándanos cuya receta ya había compartido antes en el blog (en esta receta de Panacotta que quisiera volver a recomendar porque es bacán). Es de lo más sencilla y deliciosa, pero sobretodo, preciosísima. 

Además, hice un poco de salsa de frambuesa con una recetatambién ya compartida, porque me encantan las frambuesas.

Ambas se hacen con berries congelados, y se demoran menos de 10 minutos cada una. Son frescas, ácidas y exquisitas. 


Eso es todo pues. En verdad que recomiendo esta receta altamente. Altísimamente.

Ya, chau.

Nos vemos en dos meses.

Broma.

O no?

Jojojo. 


Cuadrados de Cheesecake


Receta adaptada de: una revista vieja, en un suplemento de McCormick
Rinde: un molde de unos 28 x 18 cms (o similar), o 12 cuadrados medianos.


Para la base de galletas:
1 ½ de galletas molidas (yo utilicé Gran Cereal tradicionales, pero pueden usar cualquier otra)
1/3 taza de mantequilla derretida
2 cucharadas de azúcar
½ cucharadita de canela molida (opcional)

Para el cheesecake en sí:
3 paquetes (de 8 onzas cada uno) de queso crema de tipo Phildelphia, a temperatura ambiente
1 taza de azúcar
¼ taza de leche
2 cucharadas de harina
1 cucharadita de pasta de vainilla
3 huevos

Para la base: mezclar todos los ingredientes hasta que todos estén humedecidos por la mantequilla derretida.

Preparar el molde: cubrirlo con papel aluminio, de forma tal de que éste desborde de los lados del molde. Enmantquillar el papel mantequilla.

Verter la mezcla de galletas en el molde y esparcir por toda la base. Con una cuchara o la parte de debajo de un vaso, ir compactando.

Precalentar el horno a 180ºC. Mientras se precalienta, refrigerar la base.

Una vez precalentado, hornear por 15 minutos. Los bordes estarán ligeramente dorados, pero no se observará ningún otro cambio sustantivo. Dejar enfriar.

Para el cheesecake en sí: con batidora eléctrica batir el queso crema y la azúcar hasta que estén muy cremosos, al menos por 3 minutos. Agregar la leche, harina y vainilla. Luego, agregar los huevos, uno a uno,  batiendo a velocidad media solo hasta incorporar.

Verter la mezcla sobre la base ya fría y hornear en el mismo horno precalentado a 180ºC por 40 o 45 minutos. Debe tener la consistencia de gelatina, es decir, moverse un poco (sobre todo el centro), pero debe sentirse cuajado.

Dejar enfriar completamente y luego refrigerar por al menos 4 horas.

Cortar y servir. Con o sin salsas. Como se desee.

Salsa de arándanos

Receta adaptada de: My Baking Addiction
Rinde: alrededor de 2 tazas de salsa

Se puede replicar con cualquier berry (frambuesas, frutillas, moras).

2 tazas de arándanos, frescos o congelados
1/2 taza de agua
1/2 taza de azúcar
2 cucharadas jugo de limón
2 cucharadas de maizena, disueltas en 1/4 de taza de agua fría

En un sarten mediano, poner los arándanos, agua, azúcar y limón. Revolver frecuentemente y llevar a hervor.

Agregar la maizena disuelta y llevar a hervor nuevamente. La salsa se debe espesar hasta que pueda cubrir una cuchara (alrededor de 3 minutos a fuego medio).

Retirar del calor y servir tibia, o bien, dejar enfriar.

Salsa de Frambuesas

Rinde: alrededor de 2 tazas de salsa

1 paquete (400 gramos) de frambuesas congeladas
jugo de 1 limón
1 taza de azúcar

Poner los ingredientes en un sartén hasta que se disuelva la azúcar y las frambuesas se hayan descongelado completamente. Mezclar constantemente, de modo que la azúcar no se queme, y aprovechar además de ir aplastando las frambuesas con la parte trasera de la cuchara.

Si se desea una salsa más líquida, licuar una vez tibia. Si no, y así la prefiero yo, utilizar con pedazos enteros de fruta.

13 comentarios:

  1. Oye...espero que lo de publicar en 2 meses mas sea broma, no puedes dejar a tus discípulos botados..lol.
    Me encantan los cheesecake!!, vamos a ver cómo me queda!!.
    Que bueno que hayas vuelto!!.
    Slds.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Felipe! Al parecer era verdad lo de los dos meses :( Así soy.

      Gracias por tus comentarios, siempre.

      Un abrazo!

      Eliminar
  2. Amo los cheesecakes.
    Mi receta favorita es aún más larga que la que explicaste al principio. El comienzo es el mismo, pero se hornea una hora, reposa en el horno apagado durante tres horas, después se saca y se refrigera por al menos tres horas. Recién ahí se desmolda. Claramente, no es para un antojo (a menos que el antojo dure más de ocho horas).
    Y mi salsa favorita es la de maracuyá.
    (Tengo que comentar esto... me encantó que dijeras "cuchareé" y no cucharié).
    Cariños, y que los dos meses que quedan antes del próximo post sean fructíferos y entretenidos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Cata!

      Jajajaj el cheesecake real es una obra de amor y paciencia.
      Y sí! Con maracuyá es deliciosos.

      Un abrazo! Gracias por los buenos deseos

      Eliminar
  3. No importa que te demores meses en volver, pero vuelve porfis, que me río tanto con tus recetas, que además son todas muy buenas. El cheese cake es un gran tema, yo he llegado a cometer todo tipo de pecados para evitar usar el queso crema, pero sin duda nada reemplaza al Philadelphia, qué cosa más rica por Dios! y esa salsa que le tiraste encima, no puede más!! besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Pamela!! Siempre tan duuuuuuuuuuuulce :)

      Eliminar
  4. Hola, que tal? Yo vivo en Buenos Aires y por acá el Philadelphia no lo consigo ni por casualidad, algo con lo que lo pueda reemplazar?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Victim of Ritual!


      Se puede reemplazar por cualquier otra marca de queso crema, pero de tipo Philadelphia. Acá en Chile, por ejemplo, venden una de la marca Santa Rosa. No sé que marcas habrán en Argentina, pero de seguro hay! Derrepente veo programas de cocina argentinos y siempre usan jijij

      Saludos desde el otro lado de la Cordillera!

      Eliminar
  5. Lo hice, me quedo re bueno.
    En la casa estábamos antojados de chocolate, así que para la base usé las gran cereal de chocolate y hicimos una ganache de chocolate amargo :)

    Super super la receta y no te demores 2 meses en subir otra :*

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Catalina, amiga mía. Cuánto me alegro que haya resultado. Y qué buen giro.

      Eliminar
  6. Hola Magda, me encanta tu blog!
    Queria pregutar donde consigues la pasta de vainilla acá en Santiago, y si tienes datos sobre donde comprar un cacao amargo de buena calidad.

    Cariños!

    ResponderEliminar

Hay alguien al otro lado de la pantalla?!